VALORES FRANCISCANOS | Aficiones
 
VALORES FRANCISCANOS
 
 
los valores franciscanos son:
los valores son importantes para nuestra vida porque estos son los que nos dan la pauta para una mejor coonvivencia y cosas asi por eso es que acontinuacion vamos a explicar los diferentes valores franciscanos que hay:
RESPONSABILIDA:
Es la consecuencia de tener una voluntad libre para actuar.
El hombre nace con la capacidad de elegir y actuar, ejercer esa capacidad que es la voluntad libre, supone una consecuencia: asumir todo aquello que se origina con nuestras acciones y elecciones.
La persona responsable asume las consecuencias de sus actos intencionados. Responsabilidad es la condición del hombre por la cual éste responde de las consecuencias de sus actos.
Por la responsabilidad, el hombre responde no sólo a las consecuencias sino a los principios, a los antecedentes de donde arrancan sus acciones libres. No es suficiente atenerse a las consecuencias. Quien decide emprender determinadas actividades sin tener razón para ello es ya irresponsable por ese mismo hecho, aún cuando los efectos de tales actos resulten benéficos.
Es dueño de sí mismo aquel que es responsable de las consecuencias de sus actos, que es responsable de las razones de ellos, que es responsable de realizar su proyecto de vida y de cumplir el destino para el que ha sido puesto en este mundo.
Con demasiada facilidad nos comportamos responsables de nuestros actos siempre y cuando no exista conflicto. Cuando se presenta un conflicto, tal vez por el instinto de conservación, cuestionamos la responsabilidad de esa acción que quizás nos perjudica.
La responsabilidad comienza desde que se plantea una situación en la que hay que hacer elección. La persona responsable se centra en la intención y no está limitada por las reglas que expresan un mínimo.
Existen dos desviaciones de la responsabilidad que de hecho, nos muestran inmediatamente si una persona es verdaderamente responsable o no :
La tendencia habitual de recurrir a excusas para justificar el no cumplimiento de alguna indicación.
La tendencia de no comprometerse en ningún asunto hasta que se ve que va a salir bien.
RESPETO:
El respeto es la decisión firme, responsable y auténtica de no transgredir los derechos de los semejantes, actuando o dejando de actuar para conservar la armonía natural de un ser, un grupo de seres o la sociedad misma. Es la búsqueda de la seguridad, el cuidado, la impartición de la auténtica justicia, el resguardo ante todo, de la dignidad de las personas.
Quien respeta, procura no perjudicar ni dejar de beneficiarse a sí mismo ni a los demás, de acuerdo con sus derechos, con su condición y sus circunstancias. El respeto implica la comprensión y la aceptación de la condición inherente a las personas por ser, simplemente, seres humanos; con derechos y en un constante proceso de mejora espiritual y material.
El respeto a las cosas (objetos, naturaleza, etc.) sólo tiene sentido si nos damos cuenta de que están al servicio del hombre, que los administra para procurar el bien de los seres más valiosos: los seres humanos. Para muchos el respeto se identifica únicamente con dejar de actuar, con ausencia de imposición o coacción. Pero respetar, es ambas: actuar y dejar de actuar. La acción que tiene como fin el respeto debe basarse en la verdad: los semejantes tienen derecho a recibir una información clara, y en lo posible, objetiva. Así la sinceridad es parte fundamental del respeto.
Todos tienen derecho de hacer uso de sus posesiones tangibles y no tangibles y de ceder este derecho cuando lo deseen, pero mientras ese derecho no sea cedido, debe ser respetado.
HONESTIDAD:
Es aquella cualidad humana por la que la persona se determina a elegir actuar siempre con base en la verdad y en la auténtica justicia (dando a cada quien lo que le corresponde, incluida ella misma).
Ser honesto es ser real, acorde con la evidencia que presenta el mundo y sus diversos fenómenos y elementos; es ser genuino, auténtico, objetivo. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, que, como nosotros, "son como son" y no existe razón alguna para esconderlo. Esta actitud siembra confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con la persona honesta.
La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.
Lo que no es la honestidad:
- No es la simple honradez que lleva a la persona a respetar la distribución de los bienes materiales. La honradez es sólo una consecuencia particular de ser honestos y justos.
- No es el mero reconocimiento de las emociones "así me siento" o "es lo que verdaderamente siento". Ser honesto, además implica el análisis de qué tan reales (verdaderos) son nuestros sentimientos y decidirnos a ordenarlos buscando el bien de los demás y el propio.
- No es la desordenada apertura de la propia intimidad en aras de "no esconder quien realmente somos", implicará la verdadera sinceridad, con las personas adecuadas y en los momentos correctos.
- No es la actitud cínica e impúdica por la que se habla de cualquier cosa con cualquiera… la franqueza tiene como prioridad el reconocimiento de la verdad y no el desorden.
Hay que tomar la honestidad en serio, estar conscientes de cómo nos afecta cualquier falta de honestidad por pequeña que sea… Hay que reconocer que es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad y la auténtica vida comunitaria. Ser deshonesto es ser falso, injusto, impostado, ficticio. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma y busca la sombra, el encubrimiento: es una disposición a vivir en la oscuridad. La honestidad, en cambio, tiñe la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz, la luz de la verdad.

 
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Y LOS DOS MAS IMPORTANTES ECOLOGICO Y GENEROSO
GENEROSIDAD:
Es la entrega de uno mismo para conseguir un ideal noble y elevado.
La generosidad consiste en actuar desinteresadamente a favor de otra persona, con alegría y teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad de la aportación para esa persona, aunque cueste esfuerzo.
Fruto necesario de la generosidad es la entrega, fruto que todos los seres humanos necesitamos producir para ser felices. Aún el más egoísta tiene en el fondo de su alma el anhelo de darse plenamente a algo o alguien.
El convertir la generosidad en hábito permite a la persona hacer de todas sus relaciones un hecho trascendente, que le engrandece.
La generosidad es una virtud que difícilmente se puede apreciar en los demás con objetividad. En el momento de juzgar los actos de otras personas estaremos, normalmente, centrando la atención en el que recibe o en las características de la aportación.
Hacer algo a favor de otras personas puede significar muchas cosas distintas: por ejemplo, dar cosas, dar tiempo, prestar atención (escuchar), prestar nuestras posesiones, perdonar, saludar, recibir, etc. Y todo esto supone una decisión de un momento dado. La voluntad del hombre tiende naturalmente al bien, pero la generosidad supone utilizar la voluntar para acercarse conscientemente y efectivamente al bien.
Ser auténticamente generoso es dar tiempo, entregarse. Ser generoso con el tiempo significa estar dispuesto a sacrificar para el bien de los demás algo que se guarde para la propia utilización (dejar de leer el periódico cuando otra persona pide nuestra atención y necesita ser escuchado, por ejemplo).
Podemos ser generosos con el tiempo de varias maneras: llenándolo de actividades agradables y/o formativas para los demás o creando un ambiente propicio para aumentar un sentimiento de tranquilidad, de paz interior, de sosiego, de tranquilidad, de seguridad, de unidad con los demás.
Se notará una actitud generosa en una persona que esté dispuesta a esforzarse para hacer la vida agradable a los demás.
Pero no se trata sólo de dar. Se puede acusar una falta de generosidad en una persona que no está dispuesta a recibir, que no deja a los demás ser generosos con ella.
Los actos supuestamente generosos pero interesados en realidad no suele a conducir al desarrollo de la virtud auténtica de la generosidad sino más bien al egoísmo porque significa que la persona está pensando, en primer lugar, en las consecuencias para él y en un remoto segundo lugar, en las consecuencias para la otra persona.
La persona que únicamente piensa en lo que puede hacer, planificando su generosidad concientemente, encontrará que se cansa rápidamente. Si, en el fondo, la persona novive la generosidad por una convicción profunda de que los demás tienen el derecho de recibir su servicio, de que está creado también para servir, difícilmente existirá una generosidad permanente en desarrollo.
Es más importante el concepto de darse que el de dar.
Para darse hace falta saber lo que es uno es y autoposeerse en cierto grado. Se confunde muchas veces los dos conceptos darse y abandonarse. No se trata de dar cualquier cosa a cualquier persona en cualquier momento. Eso es abandonarse, dar sin criterio.
La generosidad permite humanizar más el mundo en el que se vive, ya que si el hombre se realiza en sociedad, es dar mejora la cualidad de ser persona para quien da y para quien recibe.

ECOLOGIA:
Todos los seres vivos tienen una manera de vivir que depende de su estructura y fisiología y también del tipo de ambiente en que viven, de manera que los factores físicos y biológicos se combinan para formar una gran variedad de ambientes en distintas partes de la biosfera. Así, la vida de un ser vivo está estrechamente ajustada a las condiciones físicas de su ambiente y también a las bióticas, es decir a la vida de sus semejantes y de todas las otras clases de organismos que integran la comunidad de la cual forma parte.
La ecología se ocupa del estudio científico de las interrelaciones entre los organismos y sus ambientes, y por tanto de los factores físicos y biológicos que influyen en estas relaciones y son influídos por ellas. Pero las relaciones entre los organismos y sus ambientes no son sino el resultado de la selección natural, de lo cual se desprende que todos los fenómenos ecológicos tienen una explicación evolutiva.

Para los franciscanos el valor mas importante es este pues es el que francisco mas usaba es el que mas se le notaba.

 
 
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